Todo comienzo tiene un final

Fue hace casi 3 años, concretamente un 3 de Diciembre a eso de las 16:00. Entré en un despacho de la universidad, el 4.1A01 (os suena, ¿no?), y allí había un tío sentado, largo como un día sin pan, delgado como si llevase un par de días sin comer. Se levantó, se acercó a mí, me dió la mano y me dijo “Hola soy Miguel, supongo que tu eres Chemi. Soy tu compañero de beca”. Ese fue el comienzo, bastante normal, sin nada interesante que resaltar, ¿quién me iba a decir que ese tío iba a convertirse en un hermano para mí? Bueno, pero sigamos el curso de la historia.

Las primeras semanas meses me convertí en su sombra. Seguramente pensaría, “Joder, este plasta no se despega de mí, no me va a dejar tranquilo nunca”, y era verdad, allí donde iba Miguel detrás iba yo. Recuerdo que cuando me preguntaba por dónde quería bajar al sótano, siempre le decía que me daba igual, por dónde el dijese, y me decía “Oye, que también puedes opinar tú”, pero siendo como soy de introvertido la cosa era complicada.

Bueno, los meses pasaban, y yo iba ofreciendole más conversación, no mucha, pero algo más. Así es como nos fuimos enterando de los gustos musicales de cada uno, y que eran bastante parecidos; bueno, los míos algo más duros que los suyos (ya me conocéis, soy un animal), pero casi iguales. También recuerdo esos viernes que nos tirabamos toda la tarde escuchando música (lo siento Virgi, pero los viernes de “fiesta” no es cosa nuestra exclusiva). Recuerdo en concreto el día de la muerte de Michael Jackson, nos tiramos todo el día escuchando canciones del Rey del Pop, para rendirle nuestro pequeño homenaje.

El día que Celeste dejó la beca sabía que Miguel y yo nos íbamos a separar como compañeros, y fue difícil, pero bueno, seguía estando ahí, bueno allí, que de un despacho a otro hay casi un mundo de distancia. Pero sin duda esta mañana ha sido dura. Es una tontería, ya que vamos a seguir viéndonos todos los días, y dudo que pierda esta amistad, principalmente, porque no quiero perderla; pero el hecho de que no vaya a estar más en los despachos es algo complicado de digerir.

Lo que no he dicho, y que no sé si sabéis muchos de vosotros, es que gracias a él es por lo que me conocéis y formo parte de esta maravillosa tripulación, de la que sinceramente, estoy orgulloso  de pertenecer, aunque sea como grumetillo friega-cubiertas. Así que ya sabéis dadle las gracias o caneadle, lo que vuestro corazón os pida. Yo por mi parte, le estaré eternamente agradecido.

Bueno, ya termino, que al final me pongo sentimental y luego me perdéis el miedo y el respeto, y ya tengo suficiente con que Virgi no me tenga ni una cosa ni la otra, como para que haya alguien más. Lo dicho hermano, que por mi parte esta amistad no se va a perder nunca y que espero vivir contigo todas esas fechas especiales que marcan el calendario del IT-Crew.

Advertisement

~ por adirael en 5 julio, 2010.

2 comentarios to “Todo comienzo tiene un final”

  1. Sois unos flojos. Aunque cracks, claro.

  2. Hay que joderse, está llamando flojo jesús a alguien… pero si en mil años que llevas en esto de los blogs no te has dignado a ponerte un gravatar ( http://gravatar.com )

    Por otro lado… las cosas tienen que terminar y dar paso a nuevas y excitantes aventuras, que estoy completamente seguro que compartiremos ;)

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.